| FICHA TÉCNICA |
| Dificultad: |
Nivel II/ Media |
| Distancia: |
4 Km aprox. ida. |
| Duración: |
4´30h Aproximadas. Ida y vuelta |
| Cartografía: |
Guadarrama 1:25.000
(Editorial Alpina) |
| Última realización: |
10 / 05 / 07 |
Descripción:
Comenzaremos esta ruta al final de la carretera de las Dehesas, zona montañera del madrileño pueblo de Cercedilla. Existe la posibilidad de hacerla desde la estación ferroviaria de cercanías enclavada en este pueblo, lo que supondrá añadir otros cinco kilómetros de ida más otros tantos de vuelta a la ruta aquí expuesta.
Aclaración: si bien esta ruta suele ser completamente lineal, nos hemos permitido hacer una variante en la aproximación al Montón de Trigo para añadir algo más de interés a la misma y conocer mejor esta bella zona de la sierra.
La Ruta:
Comenzamos:
Dejaremos el coche al final de la carretera de las Dehesas, lugar muy frecuentado y concurrido los fines de semana por los aficionados al monte.
Justo donde acaba la carretera encontramos un acceso a la pista forestal por la que comenzaremos a caminar tras atravesar la barrera que corta el tráfico rodado. En sólo unos metros llegamos a una curva pronunciada hacia la derecha donde vemos una explanada, desde donde parte a nuestra izquierda el camino de la calzada romana en clara dirección norte y que utilizaremos en el descenso. Ahora continuamos por la pista para encontrar más adelante un camino a nuestra izquierda, el cual tomaremos, para en unos minutos y entre los pinos del bosque ver las marcas de círculos amarillos que están pintadas en estos mismos árboles, las cuales indican el nuevo rumbo que tomamos a partir de este punto. Se trata del comienzo o fin, según se mire, del conocido camino Schmidt.
Ascendemos por esta ruta bien marcada, una agradable senda que gana altura sin gran dificultad, teniendo a nuestra derecha el comienzo de las vistas de este valle. Tras 20 o 25 minutos alcanzaremos la carretera de la República, pista forestal a la altura de la Fuente de Antón Ruiz Velasco, que vemos al otro lado algo más elevada. Este es el lugar del primer alto para tomar algo de agua fresca y disfrutar del sitio.
Hacia la Fuenfría:
Descansados en este lugar continuamos por la carretera de la República, dejando el camino Schmidt, que asciende por la montaña junto a la fuente. Nuestra dirección es ahora claramente norte dejando el valle a nuestra izquierda. Poco más adelante encontramos el mirador de la Reina, que asomado desde la pista nos brinda, ahora sí, magníficas vistas del valle.
Sin pérdida caminamos por la ancha pista para llegar al puerto de la Fuenfría, gran encrucijada de caminos normalmente muy transitado durante el fin de semana. Abandonaremos el puerto en dirección oeste por el camino que asciende al Cerro Minguete.
Cerro Minguete y Montón de Trigo:
Esta quizás sea la parte más dura de la ruta, ya que ahora ascendemos por el camino que está señalado por hitos y marcas de color amarillo y blanco. Durante esta primera ascensión comenzamos a ver más cerca nuestro objetivo, que se alza a nuestra derecha como una pirámide perfecta: el Montón de Trigo.
Superado el primer repechón del día llegamos al Cerro Minguete de 2024 metros de cumbre llana y abierta, que nos deja ver al norte el ascenso que habremos de acometer a continuación. Saldremos de este cerro dirigiéndonos al norte por el camino que desciende al collado, que nos separa de la última cuesta antes de terminar la ascensión. Bajamos hasta los 1889 metros y continuamos adelante. Acometemos los últimos metros del ascenso por terreno variado siendo una corta pedrera el lugar más complicado a superar y en unos treinta o cuarenta minutos llegaremos a la cumbre. Desde aquí podremos divisar en dirección este "La Bola del Mundo" o Alto de las Guarramillas y en dirección oeste la cuerda de la Mujer Muerta.
El Regreso:
Con la foto de cumbre en el bolsillo comenzaremos el regreso, para lo cual descendemos al collado por el que llegamos a la cumbre y deshacemos el camino al Cerro Minguete. Una vez aquí bajamos por donde subimos para llegar nuevamente al Puerto de la Fuenfría. Aquí bajaremos por la Calzada Romana, es decir, por la senda que parte hacia el valle del que subimos. Por el centro la senda desciende dando la impresión de encañonarse en un principio y al poco rato deja ver las losas graníticas colocadas por las legiones romanas, hace tanto tiempo y que aún dan servicio. Sin abandonar este camino terminamos llegando a la pista que tomamos al comienzo del día, justo en la curva que explicábamos al inicio de la ruta. Desde el puerto caminamos en dirección sur y así continuaremos hasta llegar al coche tomando la pista hacia la derecha, la cual desemboca en la carretera donde aparcamos, terminando la jornada de monte en Guadarrama. |