Otras Cositas

 

Husky / Arwen

 

 

    Esta es Arwen nuestra fiel compañera de rutas en la montaña, y la culpable de conocer y apreciar hasta el extremo a una raza canina, mal considerada y sorprendentemente menospreciada por la mayoría de la gente.

    Durante un tiempo estos perros se pusieron muy de moda, siendo un alarde de belleza y de poder económico para sus dueños, al tener un perro caro en casa. Lástima de los animales de esta época.

         Hoy son, junto a otras razas nórdicas, unos incomprendidos que sufren las mayores tasas de abandono de entre las razas caninas. Se les imputa numerosos defectos de comportamiento así como de ser indomables.

         Pero nada más alejado de la realidad que estas afirmaciones; cómo cabe en la cabeza de nadie que esto sea así, cuando estos perros han sido utilizados para trabajar desde hace siglos, especializándolos y  seleccionándolos hasta crear una raza acorde a sus necesidades.

 

           SUS VENTAJAS:

  1º Es un perro ideal para los deportistas, pone a prueba tu resistencia, y es inagotable.
  2º Carácter tranquilo, trabaja o descansa.
  3º Incapaz de atacar a un ser humano, son sociables con éstos en su mayoría.
  4º Apenas ladra, ocasionalmente aúlla para expresar alegría.
  5º Tamaño medio de entre 20 y 30 kilos.

  6º Cariñoso pero no empalagoso.

          Defectos: la mayoría de éstos vienen dados por una educación errónea, incluso los adiestradores cometen el error de darles las mismas pautas que a otros perros, y en la misma edad que a éstos.

        El Husky es un perro que madura rápidamente, en un año ya es completamente adulto, por lo que habremos de empezar el adiestramiento muy pronto, es decir, desde los tres meses, adecuando los ejercicios a su edad, pero no dejándolos por ésta, pues perderemos la oportunidad y ya no habrá otra.

        Consejos: el Husky no es un perro fácil por que se pregunta el porqué de las cosas y tiene personalidad, lo cual es bueno, pero hay que saberlo llevar para disfrutarlo sin fin, y ver como él disfruta contigo. Nunca se le puede pegar, no lo entiende y te temerá, así cada vez que le llames saldrá corriendo. Él ve la familia en la que vive como la suya y se integra; para hacerle entender cuál es su lugar tendrás que hablar en su idioma con sus gestos, con sus sonidos, al igual que a un niño se le enseñan las cosas con cariño pero con reglas que rara vez se saltan.

        Para entender esto mucho mejor, os recomiendo la web en la que mejores cosas encontré y la que más me sirvió para entender y educar a mi propio Husky, el que ahora me acompaña  allí donde quiera que vaya.

EL SILENCIO BLANCO