Actualizado martes 16/05/2006 10:29 (CET)
- Un alpinista neozelandés de 47
años se ha convertido en el primer hombre que logra
pisar la cumbre del Everest -la más alta del mundo, a
8.848 metros de altitud- pese a tener ambas
piernas amputadas a la altura de las rodillas.
Tras 40 días de ascensión, ayudado por dos piernas
ortopédicas de fibra de carbono, Mark Inlis suma así su segundo 'ochomil' 23
años después de perder las piernas.
Fue en 1982 cuando Inlis, por entonces guía de
montaña, sufrió un accidente tratando de ascender el
Monte Cook, en Nueva Zelanda, de 3.754 metros de altura.
El alpinista quedó 14 días atrapado en una cueva
de hielo, y las severas congelaciones sufridas
entonces hicieron que a los médicos no les quedara más
remedio que amputarle ambas piernas por debajo de las
rodillas.
Lejos de desanimarse, Inlis continuó tras la
rehabilitación ascendiendo cumbres por todo el mundo, y en 2004 consiguió unas prótesis especiales con
las que pudo ascender el Cho Oyu, de 8.201, la
sexta montaña más alta del mundo.
Pero la verdadera prueba de fuego para el alpinista
ha venido esta temporada, con el intento -finalizado ocn
éxito- de hollar la cumbre del mundo. El pasado 1 de
abril llegó al Tibet y pasó una semana de aclimatación
antes de emprender una epopeya que, según su mujer, "es
algo con lo que ha estado soñando durante años".
Durante la ascensión, Inlis sólo tuvo un
pequeño percance a unos 6.400 metros de
altitud, cuando se le descoyuntó una de las
prótesis, pero pudo solucionar temporalmente el
problema y reunirse con sus compañeros de escalada, con
los que se dirigió al Campo 2 (7.500 metros), donde
consiguieron ajustar la pieza.
Tras el breve parón, Inlis continuó la ascensión para
pisar la cumbre el 15 de mayo. Tras charlar brevemente
con su mujer por teléfono desde la cumbre, el alpinista
descendió hasta el campo 4, donde ha sido felicitado por
numerosas personalidades de Nueva Zelanda, incluída la primera ministra del país, Helen
Clark, que declaró que lo logrado por Inlis enorgullece
a Nueva Zelanda y al montañismo mundial, y por su
compatriota Edmund Hillary, primer
hombre en pisar la cumbre del Everest.
Pese a la hazaña que supone pisar la cumbre más alta
del mundo con la ayuda de dos piernas ortopédicas, Inlis
no es el único montañero discapacitado que este año está
intentando ascender el Everest. El sherpa Nawang,
amputado de una pierna a la altura de la tibia, y que ya
ascendió el Everest hace dos años, ha tenido que
abandonar su intento de ascender el Cho Oyu debido a
problemas con la logística de la expedición.
En la cara norte del Everest está el español Pepe Blanco, con una discapacidad del 65% tras
un accidente de parapente, y que ha logrado ascender
hasta los 7.100 metros de altitud, aunque luego tuvo que
abandonar por problemas con sus pies. En esa misma cara
está Thomas Weber, que sufre una rara
discapacidad visual por la que su visión se empeora
cuando sube de altura.
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