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Cuando parecía que ya no nos quedaba
más remedio que esperar al invierno
que viene para disfrutar la montaña
nevada, han llegado estas nieves que
en la pasada semana han cubierto
casi todo el país. Es todo un lujo
para los que amamos la montaña poder
disfrutar un poco más de esta
extraordinaria posibilidad en un año
de terrible sequía.
Hace tan sólo dos semanas que nos
dirigimos a Gredos para ascender por
alguno de los corredores de Galayos,
disfrutando de hielo y nieve, pero
cuál fue nuestra sorpresa al
encontrar una zona clásica en estas
actividades, seca, no sin nieve o
hielo, seca de verdad. Por el río no
corría prácticamente ni un hilo de
agua, y fuentes que otros años no
dejan de brotar hasta entrado el mes
de agosto, este año estaban secas a
comienzos de febrero. La desolación
fue absoluta, no ya por no poder
realizar la actividad programada, lo
cual es el menor de los problemas,
sino por ver a qué punto ha llegado
la sequía y hacernos de golpe
conscientes de lo que pudiera llegar
a ocurrir en caso de que el clima
continúe en esta línea. Ver uno de
los parajes más bellos del centro de
la península convertido en un
secarral en febrero, nos hizo
preguntarnos a todos lo que iría a
ocurrir durante el próximo verano,
dado lo riguroso que suele ser en
esta zona. Los pensamientos sobre
las consecuencias en el hábitat no
fueron nada alagüeños, lo que nos
entristeció a todos los que
formábamos el grupo, siendo como
somos grandes amantes de la
naturaleza, la que tantas
satisfacciones nos brinda en
nuestras correrías por ella.
Es por esto motivo de celebración y
alegría el cambio de estos días en
la climatología. Quizás en la ciudad
sólo vemos incomodidad por la nieve
caída, que hace más difícil la
circulación de nuestros coches, pero
de verdad espero que todos os
alegréis conmigo y miréis al cielo
con la esperanza de ver que esto
continúe, ya en nieve o en lluvia,
durante la primavera, a pesar de que
pueda retrasar nuestros proyectos en
la montaña.
Bien es cierto que todos conocemos
las recomendaciones sobre cómo no
malgastar el agua y está de sobra
recordarlo aquí, por lo cual este
texto esta enfocado a hacernos
conscientes de las consecuencias, y
por ello a aplicarnos en la lucha
por conseguir que no ocurra, ya sea
con el gasto moderado de las
reservas o lo que es mucho más
importante, con la concienciación de
todos en mantener un desarrollo
sostenible. Esto pudiera parecer una
quimera o un imposible, pero luchar
por las causas justas siempre es y
será lo que todo hombre y mujer debe
buscar en su vida, consiguiendo con
ello entregar tras su paso por el
mundo, un sitio, si no mejor, al
menos igual al que ellos
disfrutaron.
26/02/06
David
Granados Nieto.
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