Como no, el mejor aliado para no sufrir una de estas
intoxicaciones es el sentido común. Tener especial cuidado
en lo que ingerimos puede salvarnos de pasar un mal rato.
Intoxicaciones, que en zonas urbanas sólo presentan una
incomodidad pasajera, pueden convertirse en un problema muy
serio en la montaña.
1º Cómo Prevenir:
* No comer ningún alimento que sospechemos pueda estar en
mal estado.
* No beber agua de sitios estancados, caliente, o con olor.
En caso de duda aplicarle pastillas potabilizadoras, las que
se venden en tiendas especializadas.
* No comer bayas o frutas silvestres que no conozcamos
previamente, valga el ejemplo de la dulce Belladona, de
sabor agradable y mortal de necesidad por parada cardiorrespiratoria.
* Añadir sales minerales al agua de alta montaña, o la
obtenida de derretir nieve. Para ello sirven los preparados
isotónicos comerciales en polvo, o al menos el tang.
2º Tratamiento:
En casos de intoxicación aguda, la evacuación del afectado
es completamente necesaria. Mientras ésta se produce,
deberemos mantener al enfermo bien hidratado. Para ello se
le puede administrar suero oral, que podremos preparar con
agua y el preparado comercial que se vende en las farmacias
y que no debe faltar en el botiquín. Suspender la ingesta de
cualquier alimento sólido durante la primera fase de la
intoxicación.
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