Cocina Trangia:
Este modelo de cocina ya es clásico, se trata de un hornillo de alcohol
que, bien protegido del viento por una especie de cacerola, da muy buen
resultado. Su principal ventaja es el combustible fácil de
encontrar y barato, así como el número de platos y cacerolas que a
pesar de no ser de gran tamaño son muy prácticas y fáciles de
trasportar, ya que no ocupan demasiado sitio. La desventaja viene dada también por el combustible, ya que el alcohol no tiene
potencia calórica y en altura no es posible cocina
Cocinas de Gas:
Dentro de esta categoría existen un sin
fin de posibilidades servidas por diferentes modelos de varios
fabricantes más o menos famosos. Pero la diferencia que habremos de
buscar al elegir una de esta cocinas no radica tanto en el modelo
físico, sino en el tipo de gas que gasta la cocina
en particular. Los modelos más conocidos y clásicos son sin duda los de CampingGaz, los cuales tienen la ventaja de encontrar recambios de gas en casi cualquier ferretería del país, y
como desventaja la baja tolerancia del Butano al frío,
siendo fácil su congelación, así como la de tener menor capacidad calórica en
altitud. La alternativa son las cocinas que toleran las cargas de botellas con mezcla de gas
Butano con Propano, siendo las más habituales las de las marcas
Primus y Coleman, las cuales son casi indispensables en altitudes superiores a los 2500 metros, pero con la desventaja de no encontrar recarga más que en tiendas especializadas de montañismo.
Cubertería:
Quizás esta sea una aberración para los puristas de la cocina, pero no se
puede de otro modo en la montaña, lo habitual será utilizar utensilios de
aluminio por ser irrompibles. Hay una infinidad en el mercado, por lo que
cada cual podrá escoger a su gusto. Yo recomiendo llevar una o varias
cacerolas de tamaño adecuado para cada grupo, en la que se podrá cocinar
un sin fin de recetas y de la que comer directamente con el método de
cucharada y paso atrás, para con esto aligerar peso. Además de los
evidentes cuchara, tenedor y cuchillo, es muy interesante la navaja.
Recipientes de transporte.
Transportar especias, sal o azúcar es sencillo en los botecillos de los
carretes de fotos, son estancos y bien cerrados no pueden derramar su
contenido. Los elementos líquidos, tales como el aceite, es interesante
transportarlos en botellas con tapón a rosca, como las de los refrescos de medio litro, fáciles de encontrar y reciclables. Para transportar
alimentos que vengan envasados en tarros de cristal o materiales fácilmente rompibles, recomiendo comprar tarros de materiales plásticos que puedan contener en su interior el tarro de cristal, estos
contenedores son reciclables, baratos, y apenas añaden peso.
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