| Ficha Técnica: |
| Dificultad: |
Nivel IV / Muy Alta |

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| Altitud: |
3.350 |
| Desnivel: |
2.055 m. aprox. |
| Duración: |
7´30h |
| Cartografía: |
Ordesa y Monte Perdido 1:40.000 Editorial Alpina |
| Atención: |
Cuidado en las clavijas y extrema precaución en la escupidera |
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Descripción:
Sin lugar a dudas esta es una de las
montañas míticas del Pirineo, si
bien su ascensión por la ruta normal
que aquí presentamos no conlleva
grandes dificultades técnicas, sí
presenta cierto peligro dada la
necesidad de atravesar la zona
conocida como "la Escupidera", punto
negro donde todos los años ocurren
accidentes de gravedad.
Esta montaña da su nombre al Parque
Natural, al menos en un cincuenta
por ciento; así para realizar esta
ruta nos adentraremos en el corazón
del Parque Natural de Ordesa y Monte
Perdido, donde la naturaleza
presenta toda su belleza sea cual
sea la época del año.
Aproximación:
*Comenzamos a caminar:
Praderas de Ordesa:
Para llegar a las Praderas de Ordesa,
punto de partida de la ruta,
tendremos que tomar la carretera que
nace en el oscense pueblo de Torla
y, sin dejarla, atravesar la barrera
del Parque Natural y continuar hasta
el final, donde
encontraremos unas construcciones
y un aparcamiento de
considerable dimensiones.
Durante los meses de mayor afluencia
de público esta carretera está
cortada al tráfico privado, teniendo
por esto que tomar el autobús que
parte de Torla para llegar al mismo
punto.
Del coche a Cola de Caballo:
Una vez aparcado el coche o
abandonado el autobús, comenzamos la
aproximación propiamente dicha. Caminaremos
adentrándonos en el valle dejando a
nuestra espalda las instalaciones de
las praderas y su
aparcamiento. La ruta en un comienzo
está bien marcada y con un cartel
que indica la dirección a "La Cola
de Caballo". El camino transcurre por
una ancha pista que se adentra por
un bosque manteniéndose más o menos
cerca del río, en el cual podremos
apreciar y disfrutar varias
cascadas.
Pasado el tramo de bosque la pista
se estrecha convirtiéndose en senda,
eso sí, bien marcada y habitualmente
bastante transitada. La senda poco a
poco deja de ascender de forma
pronunciada y a las 2 horas más o
menos nos ponemos a nivel; con el
gran Circo de Soaso frente a
nosotros, solo nos queda transitar
hacia el fondo del valle por la
senda para ver la
impresionante cascada de "Cola de
Caballo", destino de muchos de los
visitantes de esta zona del Parque
Natural.
De Cola de Caballo al refugio
de Goriz:
Tras disfrutar de unos momentos
junto a la belleza de esta cascada
tendremos que continuar caminando,
para ello cruzamos el puente que
allí encontramos y se nos presenta
una doble posibilidad en el camino.
Podremos ascender por la pedrera que
da acceso a las clavijas o por las
zetas. Las zetas se toman para
evitar la trepada de las clavijas
pero se hace un poco más largo,
estas zetas ascienden primero como
si retrocediésemos en lo andado
hasta aquí para terminar en la
salida de las clavijas. El camino
utilizado por nosotros fue el de las
clavijas, casi desde el puente nos
dirigimos hacia la pedrera (este día
nevada), y una vez ascendida ésta,
ayudados por las cadenas y clavijas,
superamos un par de resaltes
rocosos, que si bien son sencillos
nos obligarán a mantener la atención
y el cuidado.
Una vez superada esta pequeña
prueba, y unidas ambas posibilidades
del camino, continuamos en dirección
oeste poco más de medio kilómetro
por una llanura elevada con
impresionantes vistas aéreas del
valle. El sendero marcado hace
alguna zeta, e incluso encontramos
algún poste que indica el posible
peligro de avalanchas; caminando a
media ladera como una hora y media
más, llegamos al refugio de Goriz.
Toda esta aproximación nos habrá
costado entre tres y cuatro horas y
media, según las condiciones tanto
del medio como de nuestro estado
físico.
Ascensión:
De Goriz al Lago Helado:
Salimos del refugio y ascendemos por
unas sendas poco marcadas que se
dirigen hacia el Este y con desnivel
bastante fuerte, superando unas
gradas herbosas que en invernal
encontramos nevadas. Superadas estas
gradas una zeta gira dirección
este y al poco parece ponernos justo
encima del refugio a unos 300 o 350
metros sobre éste. Una vez aquí unas
grandes paredes de roca estarán a
nuestra derecha y así las tendremos
durante un buen rato en el que
caminamos en dirección este. Ahora
nos vemos dentro de una zona de
grandes bloques de piedra, y los
numerosos hitos nos conducen hasta
el lugar donde tenemos el "Cilindro"
a nuestra izquierda, el "Perdido" a
la derecha y el "Lago helado" algo
por debajo y frente a nosotros.
Del Lago Helado a la Cumbre:
Justo antes de
descender al lago tenemos un
pequeño collado donde podemos hacer
una pausa y disfrutar de la
imponente vista de la cumbre del
Monte Perdido y de su escupidera.
Una vez tomada conciencia de lo que
es la "Escupidera", nos dirigimos
por la cresta que tenemos a nuestra
derecha dejando a la izquierda el
lago helado; una vez terminada esta
cresta continuamos a la izquierda
para llegar a la gran pala de nieve
en invierno y pedrera en verano que
vimos desde abajo. Es el momento en
el que nos adentramos en
"la escupidera" y de aquí a "el
hombro" y no hay lugar para los resbalones.
Bien atentos y con el cuidado
necesario ascendemos haciendo las
zetas suficientes para superar la
fuerte pendiente de casi 300 metros
de desnivel. Ya superado este
delicado tramo la cumbre se nos
presenta a tiro de piedra, nos
dirigimos a la derecha y superando
el último desnivel llegamos a una de
las cumbres más míticas e
interesantes del Pirineo. Llegar
hasta aquí nos llevará entre tres y
cuatro horas y media más o menos.
Descenso:
El descenso lo podremos hacer
deshaciendo el camino tomando las
precauciones necesarias, y no
olvidando que la escupidera es uno
de los puntos negros del Pirineos
donde más accidentes hay y de
peores consecuencias.
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