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Descripción:
Uno de los
montes que supera los 3000 metros en el Pirineo, quizás
no sea uno de los más conocidos pero no por ello es
menos interesante. Lo más relevante es su fácil
ascensión por una ruta poco masificada. Lo habitual es
realizar esta ascensión comenzando desde el refugio de Viados, pero nosotros lo haremos desde el refugio de
Tabernés.
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Aproximación:
Llegar al refugio libre de Tabernés es posible hacerlo
enteramente en coche, para ello tomaremos la carretera
que parte del Pueblo de Plan (A-2609) hacia el pueblo de Chistén.
Pasamos al poco de salir por el Pueblo de San
Juan de Plan para continuar y a los 3,5 kilómetros del
comienzo en una cerradísima curva a la izquierda
encontraremos una pista forestal que habremos de
tomar, la cual discurre en clara dirección norte junto
al río Zinqueta. Esta pista forma parte del GR-19, por
lo que será fácil ver las marcas durante nuestro
recorrido. Continuaremos por esta pista durante unos 9
kilómetros desde que la tomamos en la carretera y
pasado el camping tomaremos la bifurcación que sale a
la izquierda. Se trata de otra pista que asciende por el
bosque, algo menos preparada pero igualmente transitable
para los coches. De no coger esta bifurcación
llegaríamos al refugio guardado de Viados.
Desde que tomamos esta última pista que sale hacia
nuestra izquierda, sólo tendremos que recorrer unos 2
kilómetros más para llegar al Refugio no guardado de Tabernés, objetivo de esta aproximación, el cual es
fácil de ver desde la misma pista aun desde dentro del
coche.
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Ascensión:
1º Tabernés / Vado
de Bachimala:
Comenzamos la ruta de ascensión desde el próximo puente
metálico que cruza sobre el río Zinqueta, desde el que
parte una senda que asciende unos metros para desembocar
en un camino de corto recorrido, señalizado en un
principio con marcas de color verde, una franja más
oscura y otra más clara. Al poco encontramos un mástil
con una señal que nos indica la dirección al Puerto de
la Pez; desde este punto las anteriores marcas verdes son
sustituidas por las habituales blancas y amarillas. El
camino transcurre sin mucho desnivel y manteniendo el
río a nuestra derecha. Poco antes de terminar esta etapa
aparece otro mástil que nos indica la división en dos del
sendero que recorremos, una a nuestra izquierda, que
en clara ascensión se dirige al Puerto de la Madera, y
que dejaremos para continuar en la
dirección de la marcha que nos trajo hasta aquí. Sólo
unos metros nos faltan para llegar al Vado del Bachimala,
lugar en el que encontramos otro puente que nos cruza al
otro lado del río, el cual veremos como a nuestra
izquierda se precipita desde varias cascadas en una zona
mucho más encajonada que la que recorrimos hasta el
momento; pasado este puente encontramos la estructura
de un pluviómetro situada en una campa despejada.
2º
Por el Barranco de Bachimala:
Pasado el Vado de Bachimala abandonaremos el actual
sendero marcado con blanco y amarillo para tomar otra
senda que se dirige en clara dirección este, como
si trazáramos una línea recta desde que salimos del
puente, y pasando por el pluviómetro nos dirigimos a
través de la campa hacia un afluente del Zinqueta que
vemos frente a nosotros. Tendremos que estar atentos
para reconocer los hitos que marcan el camino ahora en
claro ascenso algo fuerte. Este camino zigzaguea
manteniendo siempre a nuestra derecha el reguerillo, el
cual nos sirve de guía, ya que no nos alejaremos
demasiado de su cauce en toda esta etapa. Las primeras marcas
que vimos de color verde reaparecen en un primer
momento, pero nos fiaremos más de nuestra habilidad para
encontrar los hitos, los cuales se difuminan entre el
paisaje. En el punto en que más nos alejamos del
riachuelo hay que estar atentos para no confundir el
camino con otro que se dirige a un Ibón (Lago) al norte
de donde nos encontramos ahora. Nuestra dirección sin
duda es hacia el este junto al río; pasada la primera
pendiente pronunciada del día nos mantenemos a nivel
durante unos metros, para llegar a un lugar en el que el
riachuelo que seguimos se divide en dos: este es el
punto por el que habremos de cruzarlo. Esta zona ya
supera los 2000 metros, por lo que será posible que
encontremos los primeros neveros. Una vez cruzado el río
mantenemos nuestra dirección en la que nos acompaña uno
de los regatos, pero ahora a nuestra izquierda, para
poco más adelante encontrar un mástil de colores que
indica la cantidad de nieve caída en este lugar. Poco a
poco las montañas van creciendo a nuestros flancos y
frente a nosotros dando la sensación de fondo de saco de
este valle. Al llegar al fondo del valle se nos presentan
dos opciones, o bien continuar de frente en dirección
este, lo que nos lleva al Cuello de la Señal de Viados, o
girar a la izquierda en dirección norte; en las dos
posibles opciones llegaremos al camino que une el
Refugio de Viados con el Gran Bachimala. En nuestro
caso giramos al norte ahorrando con ello camino.
Ascendemos ahora por la mayor pendiente de la ruta
pisando nieve y bien equipados con crampones y piolet.
Superada esta pendiente damos con el camino justo frente
a la Punta de Sabre el cual con 3139 metros puede
confundirse con el Bachimala.
3º A la Cumbre.
Fuera ya
del Barranco de Bachimala y sobre la senda más
habitual, será fácil que nos encontremos con más
montañeros, los cuales vienen del otro refugio. Ahora
giramos a nuestra izquierda en dirección noroeste por
terreno de pizarra y nieve dejando a nuestra derecha
unas formaciones rocosas de más de 2650 metros.
Continuamos y el sendero se divide en dos, lo cual no es
un problema, ya que vuelve a unirse a los pocos metros.
Ahora comenzamos a ascender, justo cuando el camino
gira nuevamente por una ancha curva poniéndose en
dirección noreste; sólo restará una leve trepada para
alcanzar la cumbre del Gran Bachimala, para lo que
habremos invertido entre cuatro y cinco horas.
Para el regreso sólo tendremos que deshacer el camino,
prestando atención en los lugares de mayor pendiente.
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