* Descripción del itinerario:
Esta ascensión no pasará a la historia, pero si quieres un remanso de paz en la masificada sierra de Guadarrama, sin dudarlo aquí lo tienes.
Comenzaremos desde el pequeño pueblo de Tablada, el cual está situado en la vertiente madrileña del puerto de los Leones. Aunque minúsculo, este pueblo tiene un apeadero muy interesante para acceder a esta parte de la sierra.
Salimos del pueblo por la empinada calle principal, la cual no tiene pérdida, al final de ésta encontramos una cancela que habremos de cruzar cerrando convenientemente tras nuestro paso. Una vez sobre la pista continuamos camino en la dirección que desde el comienzo llevamos, pasando bajo los cables de alta tensión que alimentan a la capital.
Llegamos tras poco caminar a otro camino saliendo a éste justo en una curva, tomamos el nuevo camino hacia la derecha, es decir, ascendiendo por la curva.
Tras unos metros de ascensión por el camino llegamos al punto más dudoso de la ruta, pasamos a nuestra izquierda una formación rocosa y vemos una balconada al valle, tras pasar ésta nos encontramos en una explanada y a la derecha tenemos una ladera de prado y pinos, el camino se ha desdibujado, y ahora baja pedregoso por la ladera de la derecha, se confunde con un pequeño arroyo, y es por esta mezcla de camino y arroyo por el que hay que ascender siguiendo el rastro del agua para llegar a su origen, la fuente de las Hondillas. En este punto ya será nuevamente fácil orientarse, y saldremos de la fuente hacia la izquierda por la pista asfaltada que encontramos un poco por delante y por encima de ésta.
Continuamos por la pista asfaltada, dejando a nuestra derecha una cruz caída de un antiguo vía crucis, para llegar a una cerrada curva a la derecha, si se quiere acortar camino se puede subir por el corta fuegos que atraviesa este punto de la pista, para en pocos metros aparecer de nuevo en la pista frente a una oxidada atalaya que nos sirve de referencia.
Ascendiendo ahora por la pista, sin lugar a dudas durante buen rato, seguiremos hasta que aparece a nuestra derecha un pequeño muro, al que estamos atentos para cuando aparece una parte derribada, que da a un pequeño collado, al que accedemos sin problemas buscando las marcas del G. R. 10 que atraviesa esta sierra, tomando esta marca como referencia sólo nos queda seguirla hacia la izquierda del recién atravesado muro, en paralelo a la pista en los primeros metros, para llegar sin más pérdida al vértice geodésico de Cabeza Lijar, donde encontraremos un magnífico mirador y bajo éste un más que austero refugio.
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